La siguiente fase en el proceso de Planificación Esencial del Estilo de Vida consiste en diseñar el Plan de Acción. Para ello, hay que organizar una reunión en la que se definan los objetivos a alcanzar para ayudar a la persona a avanzar hacia una vida mejor, más acorde con su propia percepción de lo que es importante y de lo que le gusta, se debatan las acciones orientadas a alcanzarlos y se alcancen compromisos y acuerdos en relación con esas acciones. Ese conjunto de acuerdos constituyen el eje del Plan de Acción.
En estas reuniones, interesa ajustarse a una serie de pautas y criterios básicos:
Mostrarse respetuosos.
Utilizar un lenguaje sencillo y comprensible, evitando términos demasiado técnicos y propios de la jerga profesional.
Tratar de no estancarse en el debate de una misma cuestión: no conviene hablar más de 10 ó 15 minutos sobre un mismo tema.
Dejar la iniciativa de participar o no a la propia persona.
Tomar las decisiones con la persona.
Dejar que sean quienes mejor conocen a la persona quienes más hablen en la reunión.
Es importante organizar una reunión global, en la que discutir o debatir todas las cuestiones, pero también cabe, si en esa reunión general se estima procedente o si lo estima oportuno la persona que se encarga de dinamizar el proceso, organizar otros foros, más reducidos, destinados a cubrir cuestiones específicas.
Es esencial que, siempre que resulte posible y siempre que ella quiera, la persona con discapacidad esté presente en la reunión. De ahí que resulte conveniente dedicar un tiempo a preparar la reunión con ella para que tenga muy claro en qué va a consistir: compartir con ella la elección del lugar en el que va a celebrarse la reunión, la hora, a quién desea invitar a esa reunión, cómo prefiere que se presente la información y si prefiere que alguno o algunos de los elementos incluidos en el Plan Inicial no sean debatidos en ese foro.
En los casos en los que la persona no pueda comunicarse durante la reunión, se recurrirá a una persona que, por su cercanía, pueda actuar en su nombre, tratando de aportar las que considera serían las opiniones y puntos de vista de la propia persona con discapacidad.