Para poder realizar esta primera tarea del diagnóstico, consistente en identificar necesidades, problemas y situaciones de conflicto, se habrá necesitado averiguar:
Esta primera tarea del diagnóstico debe llevarse a cabo describiendo tres aspectos básicos y fundamentales de cada una de las necesidades, problemas o situaciones de conflicto que se hayan identificado:
Consiste en definir y describir, lo más concreta y específicamente posible, de qué tipo de problema y/o necesidad se trata. No basta con decir que hay problemas de salud': "hay un conflicto familiar", o "existen problemas educativos”; es imprescindible detallar la naturaleza de los mismos. Por ejemplo: hay un "problema de absentismo escolar consistente en "; hay "un conflicto de convivencia entre el padre y la madre que afecta especialmente a la hija adolescente de la pareja y que se expresa fundamentalmente en su comportamiento en la escuela, en forma de ... "; o hay un problema de "salud medioambiental, al no existir un sistema eficaz de depuración de aguas residuales en el barrio”:
De lo que se trata es de responder con precisión a la preguntas ¿de qué se trata? y ¿en qué consiste el problema?, analizando sus distintas dimensiones o aspectos.
Además, puede ser conveniente establecer qué tipo de satisfactores se utilizan para responder a cada necesidad, estableciendo en qué modo pueden afectar al desarrollo humano de las personas afectadas, de cara a identificar posibles satisfactores más positivos y sinérgicos que los actuales.
Implica determinar el grado o extensión del problema, señalando a cuántas personas afecta. (…)
Dicho en otras palabras, la peligrosidad de los mismos. El nivel de gravedad de un problema o necesidad debe establecerse -en el caso del trabajo social- en función de los efectos o consecuencias negativas que dicho problema o necesidad tiene, o puede tener, en el proceso de desarrollo humano y social de las personas, grupos o comunidades. También es preciso determinar la gravedad de esos efectos, en función del grado de reversibilidad que estos tengan.
Para ello, ante ciertos problemas puede ser necesario considerar tanto el proceso evolutivo (momento-fase en que se encuentra el problema: inicial o incipiente, desarrollado, avanzado), como los factores condicionantes, protectores y de riesgo asociados al mismo, que se mencionan en el epígrafe siguiente. (…)
Aguilar, M.J., Trabajo social: concepto y metodología. Serie: Ensayos, Manuales y Textos Universitarios, Madrid, Consejo General del Trabajo Social, Paraninfo, 2013, 435 p.