Se entiende por seguimiento, los momentos en que el equipo de profesionales decide valorar el proceso, con el objeto de identificar limitaciones, avances o cambios producidos, y la finalidad de revisar el diseño del programa. Es necesario:
- Que la persona responsable del caso recoja la información de los potenciales colaboradores del proceso, establecer unos canales de comunicación lo más formales posibles, tanto dentro del servicio como fuera (trabajo en red).
- El trabajo de los distintos agentes debe ser coordinado, lo que implica un diagnóstico común, una planificación de las actuaciones y protocolos de colaboración.
- Que se mantenga un contacto periódico con la persona participante para valorar conjuntamente lo que ocurre.
- Que se analice si el programa está cumpliendo con los principios de procedimiento que se señalaron.
- Los cambios que se planteen deben ser consensuados.