Es indispensable que el personal implique totalmente a la persona usuaria en la valoración de sus necesidades y preferencias y en la valoración de riesgos, así como en la elaboración del plan de atención individualizada. Esto conlleva que:
Recuerden que las personas residentes pueden cambiar de opinión, como todo el mundo, de modo que conviene preguntarles de vez en cuando si siguen prefiriendo una u otra forma de hacer, para ir ajustándola a su evolución, sin dar por sentado que una determinada decisión que se tomó un día es válida para siempre.