El establecimiento del tipo de relación indicado en el punto anterior exige, lógicamente, que esta variable se tenga en cuenta en la organización de la atención, en la cadencia de las tareas.
También es indispensable que las pautas organizativas tengan en cuenta la necesidad de ajustarse a los ritmos de las personas mayores, en lugar de secuenciar las tareas de un modo que fuerce a actuar demasiado rápido, sin ocasión de pararse a hablar un rato.