El sentimiento de satisfacción o de plenitud está muy vinculado al avance efectivo hacia los objetivos marcados, sean cuales sean, y a la realización de los esfuerzos necesarios para que dicho avance se produzca, de modo que es necesario hacerlos visibles. Para ello, conviene medirlos de algún modo para que la persona mayor sea consciente de cuánto ha avanzado y de que sus esfuerzos tienen un resultado real.