Es necesario que las personas profesionales apliquen pautas de escucha activa en su relación con las personas mayores residentes. La escucha activa se refiere a la habilidad de escuchar no sólo lo que la persona está expresando directamente, sino también los sentimientos, ideas o pensamientos que subyacen a lo que se está diciendo. Es una estrategia que puede resultar muy efectiva con personas que, en ocasiones, presentan conductas problemáticas muy severas con los que tratan de comunicar algún mensaje concreto. Si se recurre a la escucha activa en las fases iniciales de una conducta problemática, permitiendo que la persona hable acerca del problema que tiene y comprendiendo lo que siente sin intentar resolver el problema por ella, se podrá evitar que su gravedad aumente.