A esa sensación de satisfacción, de realización, también contribuye constatar que las personas usuarias ganan en confianza y capacidad para alcanzar los objetivos marcados en distintas esferas de su vida. La observación y medición sistemática de estas mejoras hace que ese avance sea más visible, más “objetivo”, validando de algún modo la observación realizada, lo que refuerza esa sensación de plenitud.
También el registro de sus propios esfuerzos en relación con los cambios introducidos en unas u otras formas de hacer y/o con la inclusión de nuevas actividades, refuerzan ese sentimiento, cuando observan los resultados alcanzados, las mejoras conseguidas.