Incluso cuando no se observan mejorías, es importante transmitir tranquilidad a las personas familiares y allegadas y reconfortarles insistiendo en lo determinante que es su propia contribución al bienestar de la persona mayor y explicando que, sin ella, su situación sería peor. Esto resulta particularmente relevante cuando las personas familiares y allegadas presentan un sentimiento de culpa que les impide o les dificulta apreciar los puntos positivos de su atención en la residencia o, incluso, de su propia contribución al bienestar emocional de su familiar.