Trabajar en equipo refuerza las relaciones empáticas entre sus miembros y evita situaciones de aislamiento, lo cual es absolutamente fundamental en una profesión con fuerte impacto en la calidad de vida de las personas atendidas y también con fuerte impacto emocional en quienes les atienden. Constituido como una estructura de colaboración, transmisión de valores, aprendizaje, reflexión, innovación y solidaridad, el equipo puede convertirse en el contexto de trabajo más apto a generar una sensación de pertenencia, pero para ello es importante favorecer su estabilidad: crear y mantener relaciones genuinas requiere verse con asiduidad; es difícil entablar relaciones de este tipo con personas a las que se ve sólo de vez en cuando.