Establecer los objetivos y las funciones del grupo
Antes de crearse un grupo de autoayuda relativamente sólido, los miembros deben definir los propósitos del grupo y los aspectos que van a ser objeto de atención, de forma que se dote de significado al grupo y a las relaciones que produzca, o lo que es lo mismo, dar un sentido al hecho de reunirse, unos motivos iniciales para acudir o asistir a él y una participación acorde con los objetivos que sus miembros se planteen.
- Levy (1979) categoriza del siguiente modo los grupos de apoyo mutuo:
- Los que pretenden el control comportamental, es decir, sobrellevar o manejar conductas problemáticas asociadas a la enfermedad.
- Los que están orientados a la supervivencia (p.ej. los preocupados por cuestiones de discriminación)
- Aquellos que tratan de facilitar el crecimiento y la autorealización.
- La definición que se haga del sentido del grupo será el punto de arranque y los objetivos planteados, lo que se habrá de evaluar a lo largo del proceso grupal.
- Todo ello se verá reflejado en la asistencia, el compromiso de los participantes, las relaciones a las que dé lugar entre sus miembros y el nivel de satisfacción con el grupo.