La participación implica la complementariedad entre lo que puede hacer la persona la persona con discapacidad y el apoyo que recibe para hacerlo. Para el personal puede resultar difícil y absorbente, pero también muy gratificante.
Pautas de Buenas Prácticas
Conviene tener siempre presentes las siguientes recomendaciones:
- Debemos asegurarnos siempre de que la persona tiene buena visibilidad y espacio para realizar la actividad. Hay que tener la precaución de no limitar su campo visual colocándonos delante de ella o pasando por delante.
- Conviene dar instrucciones claras y precisas. Gritarle a una persona desde el lado opuesto de la habitación que coloque "aquello" "por allí" proporciona a la persona muy poca información sobre lo que debe hacer.
- Si la persona puede realizar una determinada acción o tarea sin ninguna ayuda conviene permanecer con ella y observar cómo lo hace, sin tratar de ayudarle, a menos que sea una tarea larga que puede resultar más entretenida entre dos personas: por ejemplo, doblar mucha ropa después de la colada.