Resulta más fácil y más accesible una meta en la que sabemos qué tipo de recorrido vamos a tener y por lo tanto en qué momento estamos del proceso de avance. Desde el punto de vista de la evaluación del proceso de cambio también es muy recomendable tener objetivos escalonados, ya que nos permiten hacer una valoración de progreso. Pero, ¿cómo escalonar los avances?: