Personas mayores

Atención centrada en la persona

¿Cómo implementar el modelo de atención centrada en la persona? Pautas y recomendaciones

Maximizar la autonomía y la autodeterminación

Aspectos a considerar
  • El control sobre lo cotidiano
    • En el desarrollo de la autonomía, el día a día cobra una importancia extrema. En el domicilio, en el centro de día, en la residencia, en el barrio…, en cada momento del día y en relación a cuestiones muy concretas (cómo me arreglo, dónde voy, en qué actividades empleo mi tiempo, con quién me relaciono) y en contacto con las personas que allí conviven, es donde la persona mayor puede ver facilitado o dificultado su proyecto vital. El control de lo cotidiano tiene un papel central para el bienestar emocional y la autoestima.
    • La percepción de control sobre el medio se produce cuando La persona siente que sus acciones tienen efecto en el medio que le rodea, es decir, cuando las acciones le resultan eficaces para conseguir resultados positivos o modificar algo que le causa malestar o no le agrada.
    • La falta de control percibido sobre el medio ocurre cuando los acontecimientos que nos rodean se suceden sin que tengan relación alguna con lo que hacemos. Ello provoca indefensión en la persona, y a su vez puede acabar produciendo reacciones  intensas de malestar (enojo, agresividad…), apatía, abandono personal o depresión.
    • Debemos saber que:
      • Cuando las personas presentan niveles altos de dependencia, su necesidad de ejercer control sobre el medio puede ser expresada mediante peticiones repetitivas y sucesivas órdenes a los cuidadores.
      • Atribuir esta conducta a la necesidad de aumentar su percepción de control a través de las acciones de otros, sin banalizar su importancia, así como buscar la facilitación de dicho control (productos de apoyo, modificación ambiental) es la actitud profesional correcta. (…)
  • Identificar y desarrollar capacidades
    • Observar e identificar las capacidades de las personas, buscar apoyos que las rescaten y visibilizarlas son aspectos fundamentales para la promoción de la autonomía. La mirada profesional no puede limitarse a detectar las dificultades sino también ha de fijarse en las capacidades de las personas y en buscar los apoyos precisos para que éstas desarrollen actuaciones competentes y adquieran el mayor control posible de sus asuntos cotidianos.
    • Es imprescindible que la persona mayor sea consciente de sus capacidades; darse cuenta de lo que uno es capaz de hacer estimula y fortalece la autoestima.
    • También es primordial que quienes rodeamos a la persona mayor (profesionales, familias, amigos) nos demos cuenta de sus capacidades. Con esta forma de mirar, mejoraremos la percepción de su capacidad, se lo transmitiremos y transformaremos la forma de relacionarnos. (…)
  • Promover la participación en la toma de decisiones. Porque se trata de la propia vida de la persona usuaria, el plan de atención y cuidados debe diseñarse y llevarse a cabo desde la máxima participación posible de quien la protagoniza: la persona mayor. La persona usuaria ha de tener un papel central en las propuestas, deseos y decisiones en relación con la mejora de su calidad de vida. (…)
  • Conciliar seguridad, autonomía y bienestar
    • En no pocas ocasiones la seguridad es el único criterio que contemplamos en los cuidados a la persona mayor. Una seguridad que con frecuencia limita su autonomía e incluso puede afectar a su bienestar emocional (limitar la libre deambulación, el acceso a sus pertenencias, las sujeciones físicas…). La vida cotidiana no está exenta de riesgos, y habitualmente los asumimos con naturalidad. El desarrollo de la autonomía en la personas en situación de dependencia conlleva asumir ciertos riesgos. Riesgos calculados, pero riesgos. Esta visión debe ser clarificada y compartida con la persona mayor y con sus familiares.
    • Es preciso equilibrar la seguridad, el bienestar emocional y la autonomía de las personas usuarias en las intervenciones. Ante las situaciones cotidianas en las que entran en conflicto estos objetivos será preciso valorar detenidamente cada situación y consensuar actuaciones y medidas que concilien estos tres objetivos. Todos ellos son importantes para la calidad de vida de la persona.