Personas mayores

Compaginar derechos individuales y condicionantes organizativos

Recomendaciones prácticas para alcanzar el equilibrio entre derechos individuales y condicionantes organizativos

Atención personal

Vestirse
  • 55. Garantizar que las y los residentes puedan vestirse y desvestirse en condiciones de privacidad, debiendo evitarse cualquier tipo de intromisión, ya sea accidental, deliberada o rutinaria. (Derecho en el que impacta esta recomendación: Privacidad).
     
  • 56. Animar y ayudar a las personas residentes a conservar, en lo posible, su autonomía para vestirse y desvestirse, limitando los apoyos a los realmente necesarios. (Derecho en el que impacta esta recomendación: Autodeterminación).
    • Vestirse es una tarea compleja y puede ocupar un tiempo considerable a las personas mayores, incluso cuando mantienen cierta autonomía para las actividades de la vida diaria, pero no se les debe meter prisa, ni impacientarse, ni hacerlo en su lugar, aunque resulte más rápido y cómodo para el personal y aunque las propias personas residentes se muestren dispuestas y deseosas de que lo hagan en su lugar.
    • Por su parte, las personas con limitaciones en la movilidad o con discapacidad intelectual o deterioro cognitivo pueden requerir apoyo para vestirse:
      • En unos casos, requerirán algunas indicaciones que les ayuden a adecuar mejor la elección de la ropa que se quieren poner al tiempo que hace o a la actividad que van a realizar.
      • En otros, requerirán apoyo para ponerse o quitarse la ropa: puede ser suficiente colocar las prendas que tiene que ponerse, en el orden correcto en que se las tiene que poner, e ir indicando, verbalmente, a medida que se va vistiendo, cómo debe hacerlo; en otros supuestos será necesario prestar un apoyo físico parcial –por ejemplo, para atarse los botones o los zapatos– o un apoyo físico total –en estos casos, el personal de apoyo, a modo de recordatorio, debe ir explicando lo que está haciendo, con el fin de ir estimulando al máximo la participación de la persona–.
         
  • 57. Ayudar a las y los residentes a presentar buen aspecto: verificar si la ropa que han elegido es la adecuada para la temperatura ambiente y para la época del año; que se visten bien después de ir al WC; que no tienen la ropa estropeada; que se la ponen del derecho; que está limpia; etc. (Derecho en el que impacta esta recomendación: Dignidad).
     
  • 58. Garantizar que, cuando tengan capacidad para ello, las y los residentes puedan elegir a diario la ropa que se quieren poner. (Derecho en el que impacta esta recomendación: Elección).
     
  • 59. Poner los medios para que las personas residentes no se vean forzadas, por el hecho de ingresar en un centro, a renunciar definitivamente al tipo de ropa que siempre les ha gustado vestir, para ajustarnos a pautas organizativas relacionadas con las formas de lavado (Derecho en el que impacta esta recomendación: Elección):
    • Cabe, por ejemplo:
      • ajustar mejor las formas de lavado y secado a los distintos tipos de prenda, evitando aplicar sistemáticamente fórmulas agresivas de lavado y secado;
      • introducir formas de marcado de prendas que permitan distinguir entre las que se destinan a uno u otro tipo de lavado;
      • ofrecer a los familiares la posibilidad de llevarse algunas prendas a su casa, para encargarse de lavarlas y volverlas a traer, si así lo desean.
         
  • 60. Hacer las revisiones de los armarios siempre en presencia de la persona residente interesada y con su consentimiento. (Derecho en el que impacta esta recomendación: Privacidad).
     
  • 61. Garantizar que las personas residentes no se vean forzadas a acostarse desnudas (Derechos en los que impacta esta recomendación: Privacidad, Dignidad).
    • A veces, las dificultades de movilidad de los residentes y sus graves problemas de incontinencia llevan a considerar que puede resultar más conveniente acostarles desnudos, ya que, por un lado, esto evita que permanezcan mojados durante parte de la noche y, por otro, facilita los cambios de pañal.
    • Esta forma de hacer no resulta adecuada y deben buscarse soluciones alternativas más respetuosas de la dignidad de las personas.
       
  • 62. Elaborar y mantener actualizado un registro de reclamaciones que permita consignar los deterioros importantes y las pérdidas observadas en el servicio de lavandería y ropería, con indicación, en su caso, de la causa de los mismos, del procedimiento seguido para determinarla y de la solución adoptada. Conviene que este registro incorpore una sección en la que se consignen las prendas que el personal considera necesario retirar por su avanzado estado de deterioro. (Derecho en el que impacta esta recomendación: Dignidad).
     
  • 63. Tratar de evitar deterioros innecesarios. (Derecho en el que impacta esta recomendación: Dignidad). 
    • Para ello, puede resultar útil :
      • No echar a lavar a diario, sistemáticamente, toda la ropa que utilizan los residentes, en particular las prendas de punto, sin comprobar antes si, efectivamente, requieren ser lavadas.
      • Tomar sistemáticamente la precaución de comprobar que no se han dejado nada en los bolsillos de las prendas que se echan a lavar.
         
  • 64. Mejorar la información ofrecida a residentes y familiares con respecto al marcado de la ropa, insistiendo en que la necesidad de marcar las prendas es aplicable tanto a las que se traen en el momento de su ingreso, como a cualquier prenda que se adquiera durante su estancia en la residencia. (Derecho en el que impacta esta recomendación: Dignidad).
     
  • 65. Ofrecer a residentes con importantes dificultades de movilidad la posibilidad de adaptar algunas prendas, si así lo desean, para facilitar su uso. (Derecho en el que impacta esta recomendación: Autodeterminación)
    • Así, por ejemplo, puede resultar útil sustituir cremalleras, botonaduras o costuras por cintas de velcro, utilizar zapatos de fácil atadura, evitar los vestidos y faldas estrechos, etc.
       
  • 66. Evitar la existencia de "ropa del común". (Derecho en el que impacta esta recomendación: Dignidad).
    • Con frecuencia, las residencias disponen de cantidades considerables de prendas que no pertenecen a nadie: prendas que pertenecían a personas que ya no se encuentran en el centro, o ropas que pierden el nombre y el número que identificaba a su propietaria y que no han sido reclamadas. Esta ropa tiende a utilizarse, indistintamente, para unos u otros residentes, cuando alguno de ellos lo necesita.
    • Lo más conveniente en tales casos, es atribuir, con carácter definitivo, las prendas a las personas que las necesiten, si las aceptan, pasando, entonces, a pertenecerles como el resto de su ropa, y debiendo marcarse a su nombre.