El concepto de “empoderamiento” (del inglés empowerment: facultarse, habilitarse, autorizarse.), muy utilizado como sabemos en los movimientos feministas, aporta un llamamiento a iniciar un proceso de transformación para dejar de ser objeto y convertirse en sujeto. En nuestro ámbito en general supone un llamamiento a acompañar a las personas para que dejen de ser meras usuarias de nuestros servicios y prestaciones para transformarse en sujetos de sus procesos de cambio. Empoderarse significa también poner en valor las capacidades individuales, mejorar la autoestima, es decir, trabajar a partir de las potencialidades y capacidades.