A pesar de que los padres o responsables legales que acceden a este tipo de intervención han aceptado colaborar, es previsible que muchos de ellos lo hagan con cierta desconfianza, conciencia parcial o limitada de sus dificultades y/o cierta resistencia al cambio.
Así, es frecuente que los primeros objetivos de este tipo de intervención se centren en desarrollar una relación positiva entre la familia y los profesionales del programa de intervención familiar y generar los niveles de conciencia y motivación necesarios para iniciar una intervención de cambio. Estos objetivos deberán ser trabajados por todos los profesionales intervinientes con la familia.
La enseñanza de conocimientos y habilidades parentales, habilidades sociales y habilidades para la organización doméstica constituyen también objetivos de trabajo muy frecuentes en este tipo de casos. Esta tarea será desarrollada fundamentalmente por el Educador/a Familiar en el domicilio e incluye, entre otras:
Para la enseñanza de habilidades, la estrategia básica de intervención del Educador/a Familiar será el modelado.
En este tipo de intervención es importante manejar adecuadamente el rol de apoyo-control que asumen los profesionales del programa en relación a las familias.