Edukinera zuzenean joan

Bizitzaren historia abiapuntu duen lan-prozesua

Harrera-zentroan harrera egitea

  • Hablaremos de la llegada a un centro de protección tras la separación de su familia biológica o acogedora. Este es un momento muy difícil, no sólo por lo inesperado de la separación, sino también porque frecuentemente no ha habido preparación previa y, en muchos casos, ni siquiera despedida (cuando por ejemplo la recogida ha sido en el colegio), acrecentando esto el miedo y la inseguridad.
  • La separación y el cambio se convertirán muy probablemente en hitos de su desarrollo, pues son acontecimientos con alto contenido emocional que necesitará revisar una y otra vez a lo largo del ciclo vital. Por ello, es muy importante recoger la máxima información posible de este momento.
  • La persona encargada del recibimiento debe hacer una registro exhaustivo sobre con quién llega, su aspecto, estado emocional, ropa u objetos que trae consigo, lo que expresa y lo que hace, a quién reclama, por quién o quiénes pregunta y como vivencia la separación.
  • En otro momento, y no de forma inmediata, se debe hablar con la persona que ha hecho el acompañamiento hasta el Centro para informarse de su desarrollo y de todos los detalles posibles. Si desde el Centro han tenido que hacer la recogida en las dependencias de la institución encargada de la protección de menores, el colegio etc., se debe conocer qué explicación se ha dado a la niña o niño y quiénes lo han hecho, cómo ha sido la separación de su familia biológica o de acogida y cuál ha sido su reacción y la de la familia.
  • En los casos de ingresos de urgencia, en los que haya sido imposible la preparación previa, habrá que subsanar la falta de información lo antes posible y partir de lo que la niña o niño sepa y cuente.
  • Los centros residenciales tienen particularidades en sus formas de funcionamiento y sería conveniente que cada uno de ellos elaborara un protocolo de recepción orientativo, estructurando todos los pasos a seguir a modo de ritual y adaptado a las circunstancias de cada lugar. Los rituales son una buena herramienta de trabajo, están repletos de simbología y ayudan a contener emociones fuertes, precisamente porque utilizan su mismo lenguaje. (…)
  • Cuando se trata de niñas y niños muy pequeños la persona adulta será la testigo y única narradora de este hito crucial de su vida y del resto del tiempo que transcurra bajo su cuidado. El testimonio que ella elabore será, excluyendo los documentos administrativos, el único del que se dispondrá sobre esos años para elaborar la historia de vida.
  • En el recibimiento se hará un inventario de las pertenencias de la niña o niño, valorándolas y guardándolas cuidadosamente en un lugar accesible; se le entregará también una “Caja o cofre de tesoros” junto con el Libro de Vida, explicando su utilidad. La caja puede estar ya preparada o no, dependiendo de si va a ser o no de su elección. Como símbolo de bienvenida, se le puede hacer un regalo, y para sus primeros recuerdos en el Centro conviene hacer algunas fotos junto a las personas con quienes va a convivir.
ITZULI
INPRIMATU
PARTEKATU

Cookien kustomizazioa

Cookies Analytics

Webgune honek hirugarrenen cookieak erabiltzen ditu erabiltzaile kopurua zenbatzeko eta eskainitako zerbitzuari ematen zaion erabileraren neurketa eta azterketa estatistikoa egin ahal izateko. Horretarako, gure webgunean zure nabigazioa aztertu egiten da, eskaintzen ditugun produktu edo zerbitzuen eskaintza hobetze aldera, Google Anlytics cookiearen bidez

Sare sozialetan partekatzeko cookieak

Sare sozialetan partekatzeko osagarri batzuk erabiltzen ditugu, sare sozialetan gure webguneko orri batzuk partekatu ahal izateko. Osagarri horiek cookieak jartzen dituzte, orria zenbat aldiz partekatu den ondo ikusteko.